EL 'VALIJAZO' O EL NACIONALISMO CONTRA LOS INTERESES NACIONALES

EL 'VALIJAZO' O EL NACIONALISMO CONTRA LOS INTERESES NACIONALES

nota publicada en: https://prensaobrera.com/politicas/7808-

De un modo general se puede decir que ningún régimen político necesita de los opositores para pasar a mejor vida; para que esto ocurra alcanzan sus propias contradicciones. El ‘valijazo’ ha provocado una crisis política en el gobierno de Kirchner porque, de un lado, compromete la posibilidad de que su candidata gane por más de un cincuenta por ciento de los votos, o sea de acuerdo a lo que este régimen necesita. Por otro lado, porque ha hecho estallar una crisis en el plano más importante de su política exterior -las relaciones con Chávez, que es también un régimen de camarilla. Han entrado en choque las necesidades de preservación de dos camarillas diferentes. Esta crisis entre camarillas potencia el trabajo de demolición en que se encuentra empeñado el imperialismo mundial contra el movimiento nacional de Venezuela, que no es lo mismo que su camarilla gobernante. Las camarillas nacionalistas anteponen siempre sus intereses sociales (la corrupción) a los intereses de conjunto de los movimientos de masas contra el imperialismo. La candidata locuaz hace mutis

Que la candidata no haya abierto la boca sobre el ‘valijazo’ en el acto de lanzamiento de su campaña en el Luna Park, habla claramente de la envergadura de la crisis que se ha creado. Es que dentro del gobierno de Kirchner ha estallado también una crisis entre sus camarillas -en la cual hay en juego enormes negocios y millones de dólares. La caída de los Madaro, de los Ulloa y ahora de Uberti golpea toda una estructura financiera paralela al Estado; los jefes son Alberto Fernández, De Vido y Kirchner, el presidente. Esta situación plantea, objetivamente, una disgregación del gobierno kirchnerista- nada menos que en la vísperas de un emprendimiento reeleccionista. Los diarios dieron cuenta de un furibundo ataque de Cristina Kirchner contra los ‘ajetreos’ de De Vido. Ya dijimos en otra edición que el oficialismo desafiaba a la sapiencia popular cuando pretendía cambiar el caballo en medio del río. Si la crisis se ahonda queda en peligro la sucesión familiar.

La camarilla bolivariana

Una crisis de características similares se le presenta a Chávez, que ya está golpeado por divergencias dentro de las fuerzas armadas bolivarianas. Todo indica que el Antonini de la ‘valija’ es protagonista de otra gran crisis en Venezuela, que se vincula con PDVSA, el corazón del Estado. Ocurre que se acaba de saber que la petrolera PDVSA atraviesa una crisis de envergadura como consecuencia de un déficit de taladros para perforación. Esto la ha llevado a autorizar compras sin licitación; Antonini tiene que ver con las empresas que se beneficiaron con la adjudicación directa de estas adquisiciones. En este cuadro, Chávez no puede regalarle a Kirchner un ‘chivo expiatorio’ por pura solidaridad entre compadres. Cuando se juntan todos los elementos del ‘valijazo’, se observa que no estamos ante un caso de corrupción ‘normal’ del aparato del Estado sino ante una crisis política de conjunto en el régimen de camarillas de los dos Estados.

Corrupción nacionalista al servicio de la derecha

Las derechas argentinas y venezolanas no podían dejar pasar este regalo. Menos aún cuando el gobierno de Kirchner reclama a Chávez la destitución del vicepresidente de PDVSA, para atenuar su complicidad con el viaje a dedo que los funcionarios de Enarsa le ofrecieron a Antonini. Enarsa quedó al desnudo como una pura cáscara, que funciona al margen del Estado para facilitar negocios espúreos y la entrega de la plataforma petrolera, en nombre del ‘antiimperialismo’. La derecha pide la cabeza de De Vido para golpear las relaciones con Venezuela. Incluso la ‘nueva izquierda’ se ha sumado a la cruzada contra la corrupción, sin delimitar el contexto político ¡a pesar de que se ha reconvertido al chavismo! La ‘nueva izquierda’ ha quedado atrapada entre sus intereses ‘nacionales’ en Venezuela (seguidismo a Chávez) y sus intereses ‘argentinos’ (electoralismo a cualquier precio con vista a octubre). Es necesario distinguir, en este escándalo o crisis, la crítica del imperialismo de la crítica del socialismo, y es necesario denunciar la hipocresía y los intereses reaccionarios de las acusaciones demagógicas del imperialismo. Si fuera por corrupción, los Bush y los Blair deberían purgar más años de prisión que el asesino de Siberia. Nosotros denunciamos que el nacionalismo burgués, de uno y otro país, ha sido incapaz de desarrollar una política de colaboración e independencia nacionales, debido precisamente a su condición de camarilla. Estas camarillas nacionalistas se han convertido, por sus intereses y su política, en el principal obstáculo y en la principal traba para la causa nacional -en su enemiga fundamental.

Que se tambalee pero no se caiga

Es importante hacer notar, entonces, que incluso en este peor momento para el gobierno y para su candidata, la derecha ha decidido pactar con Kirchner el cierre de la crisis abierta por las elecciones en la Capital. No solamente se han puesto de acuerdo, de manera provisoria y vacía, en el asunto del traspaso de la policía. Macri ha conseguido que el trabajo sucio de recortar el presupuesto porteño de salud, educación y vivienda lo haga Telerman, que también se hizo cargo de autorizar la instalación de megatorres. Asistimos a una complicidad recíproca entre entreguistas y nacionalistas, o neoliberales y setentistas. El electorado de la capital está recibiendo una nueva lección política, o mejor dicho paliza, por su miopía, luego de haberse lanzado con entusiasmo a optar entre estos buitres en las elecciones pasadas a jefe de gobierno. Es posible que, ante la irremediable incapacidad de la oposición de los Carrió y los Lavagna, la derecha haya decidido explotar las contradicciones internas del oficialismo -como lo ejemplifica el llamado de la ruralista Cristina Alarcón a votar por Scioli, pero cortando boleta contra Cristina Kirchner.

Santa Cruz y la inflación

La disgregación política del kirchnerismo se manifiesta en forma ya alevosa en el retroceso que sufre en Santa Cruz. Kirchner conservó la provincia cuando estaba aislado en el sur y la va a perder ahora que se encuentra en la presidencia. La elección en la interna radical del empresario de Carrió, Costa, es un síntoma de la disposición de un amplio arco patronal a movilizarse para poner fin a la dinastía pingüina.

Es claro que el alcance político de este nuevo ‘escándalo’ en la serie que viene protagonizando el gobierno, coloca a la campaña electoral en un marco de abierta crisis. El gobierno es incapaz de manejar la estampida de los precios. Los supermercados acaban de anunciar que han recuperado los beneficios de los ‘90 en dólares ¡y esto gracias al control de precios! que les ha permitido vender con precios de primeras marcas los productos de segunda. El intervencionismo estatal de los gobiernos patronales se manifiesta de nuevo como un embuste.

Choreo de la jubilación privada y de la estatal

Ahora, Argentina aparece como la más afectada por la crisis financiera internacional, por una razón muy sencilla: los bancos y las AFJP están plagados de títulos de la deuda. Lo mismo ocurre con el Anses, ¡de modo que la caída de los títulos está arruinando ya los haberes de los jubilados, presentes y futuros, y el valor de los aportes de que los que se encontraban en la jubilación estatal y de los que se inscribieron en el último traspaso!

Oficialismo en disgregación, oposición impotente

Un gobierno en principio de desintegración, una oposición patronal incapaz, crisis capitalista internacional sin precedentes en los últimos ochenta años. Es un cuadro que liquida, de entrada, toda clase de propuestas y políticas reformistas, las formule la ‘nueva’ izquierda o la ‘vieja’. La crisis del chavismo, como la que se manifiesta en Bolivia, muestra los límites insalvables del nacionalismo de contenido capitalista.

Nuestra campaña

Nos lanzamos a la campaña electoral en función de una perspectiva revolucionaria -obrera y socialista.